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martes, 14 de junio de 2011

Platos preparados, solo hay que calentar


Florece el hinojo y por la razón que sea, rebaños de caracoles se encaraman a sus tronchos. Llegas tú, cortas media docena de ramitas, les das un agua para quitarles la tierrilla, lo pones todo 5 minutos en agua hirviendo con un poco de sal y está listo el aperitivo. A su disposición en la planta de oportunidades hasta el final del verano.

jueves, 24 de marzo de 2011

La lluvia radiactiva nunca cae a gusto de todos


Cebollazo en Chernobyl, 1986 creo.
Aparte de estraperlistas, especuladores y mafiosos de diferente pelaje ¿quién se puede beneficiar de semejante catástrofe?...aparte de los de las energías renovables, claro.
Pues sí, lo ha acertado usted, ¡el tordo! - ese ave migratoria que habita el norte de Europa y evita los rigores del invierno en los países rescatados, o en vías de, por la UE – salvó el pellejo durante varias temporadas en las Baleares. Ese mismo año se prohibió su caza en las islas.
Hubo una remesa importante de tordos que no pudo gozar de estas prebendas ya que a modo de protesta/demostración, cualquier cofradía de cazadores que se preciara organizó comilonas populares de pajaritos fritos y tordos con col, a modo de Don Manuel en Palomares.

viernes, 25 de junio de 2010

Sandía Molotov


Para mucha gente la diversión va íntimamente ligada a la licoreta. Si no se levantan mamaos de la mesa, la comida ha sido un tostón. Si eres de esos, he aquí una alternativa a la tarta al whisky y al helado de ron con pasas. Mucho más elemental y mucho más alcohólica: bujero, embudo, vodka y paciencia. En algo más de una hora la sandía habrá absorbido el contenido de la botella. Llevad cuidado.

miércoles, 17 de marzo de 2010

Renos porreros


En Finlandia, el reno es el bicho más común, de hecho es un animal de granja como la ternera por aquí, está en el menú habitual de cualquier finés. La peculiaridad por la que se encuentra en este océano, es por que en finlandés, reno se dice “porro” (digo se dice, porque no sé cómo se escribe) provocando la misma risotada inteligente entre los castellano parlantes que cuando en un restaurante italiano uno pide penne a la putanesca.